El abuso, los malos tratos, la negligencia o el abandono son situaciones que enfrentan muchas personas de edad y constituyen un verdader desafío que nos involucra a todos y todas.
 
Por otra parte, el envejecimiento demográfico, fruto de los avances científicos y técnicos y del desarrollo social producidos a lo largo de las últimas décadas, podría llegar a tener, como consecuencia no deseada, un aumento de dichas situaciones en los próximos años, a no ser que seamos capaces de cambiar el concepto mismo que tenemos de la vejez y el modo en que la vivimos.

El empoderamiento, la defensa de la dignidad y los derechos, y mantener estilos de vida activos, participativos y saludables, son el mejor modo de combatir el abuso..
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 

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